Buenas tardes,
Según imagen adjunta, me pongo en contacto con ustedes para informarles que hasta la fecha y, salvo error u omisión, esta bitácora permanece en estado de coma profundo.
Rogamos se mantengan a la espera, antentos a sus pantallas hasta nuevo aviso, que esperamos sea pronto, hasta que al señor que escribe y suscribe se le venga alguna idea con la que rellenar los huecos de este espacio de malos cuentos.
Aprovecho la oportunidad que se me brinda para saludarles atentamente y ponerme a los pies de sus señoras,
reciban, por la presente, un cordial saludo de éste, su amigo y confidente, gordo y pelón,
Martin J. Wittford.

4 notas al pie de página:
Pues yo me niego a sacarlo de mi blogroll. Esperanzado siempre, que es uno.
Pues no me hace mucha gracia, joven. Qué quiere que le diga... Yo, como d. Microalgo: no lo saco del blog mío, mire. Y como la noticia ha sido, lo que viene siendo, un pepinazo a la altura de la boca del estómago, me voy a tomar una copa de Finca La Emperatriz a la salud de usted. Y de sus ganicas de volver. A nuestros brazos, otra vez. Yo no sé perder. Qué quiere que le diga.
(¡Ah! Y que sepa que lo seguiré poniendo de ejemplo de microficciones cojonudas. Apechugue usted con la carga emocional que esto significa. Mal... Me ha dado usted un disgusto de los gordos. Y eso, sólo mi endocrino. Que no estoy yo para sobrepesos emocionales... Tch... )
Volveras cuando pase nuestra mala rachaaaa!!! :(
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